Con la llegada del verano aumentan las horas de luz, las vacaciones y las ganas de pasar más tiempo al aire libre con nuestros perros. Sin embargo, también llegan las altas temperaturas, uno de los mayores riesgos para su salud.
Muchos propietarios se preguntan si deben seguir haciendo ejercicio con su perro durante los meses más calurosos. La respuesta es sí, pero adaptando la rutina a las condiciones del verano.
En este artículo te contamos cuándo sacar a pasear a tu perro, cuánto ejercicio necesita y cómo evitar un golpe de calor.
¿Es peligroso hacer ejercicio con un perro cuando hace calor?
Sí, puede serlo.
A diferencia de las personas, los perros apenas sudan. Su principal mecanismo para regular la temperatura es el jadeo, por lo que eliminan el calor con mucha menos eficacia.
Cuando la temperatura ambiental es elevada o realizan un ejercicio intenso, su temperatura corporal puede aumentar rápidamente, provocando un golpe de calor, una urgencia veterinaria que puede poner en riesgo su vida.
Por ello, durante el verano no debemos dejar de ejercitarlos, sino hacerlo de forma inteligente.
¿Cuál es la mejor hora para pasear al perro en verano?
La mejor opción es evitar las horas centrales del día.
Los horarios más recomendables son:
- 🌅 A primera hora de la mañana (antes de las 10:00).
- 🌇 Al atardecer o por la noche (a partir de las 20:00 aproximadamente).
En esos momentos la temperatura es más baja y el suelo acumula menos calor.
Si necesitas salir durante el día, procura que sea únicamente para paseos cortos destinados a que haga sus necesidades.
Cuidado con el asfalto: puede quemar sus almohadillas
Uno de los peligros más frecuentes en verano es el suelo caliente.
Aunque la temperatura ambiente sea de 30 °C, el asfalto puede superar fácilmente los 50 o incluso 60 °C, provocando quemaduras en las almohadillas.
Existe una forma muy sencilla de comprobarlo:
Coloca el dorso de tu mano sobre el suelo durante cinco segundos.
Si te resulta incómodo mantenerla apoyada, el suelo también está demasiado caliente para tu perro.
Siempre que sea posible, camina por:
- zonas de césped
- tierra
- caminos naturales
- áreas con sombra
¿Cuánto ejercicio necesita un perro en verano?
No existe una única respuesta.
Depende de varios factores:
- Edad.
- Raza.
- Estado de salud.
- Condición física.
- Temperatura exterior.
Como norma general, durante el verano conviene:
- reducir la intensidad del ejercicio;
- hacer más descansos;
- evitar carreras largas o deportes intensos;
- observar continuamente cómo responde el perro.
Un cachorro, un perro senior o uno con problemas cardíacos necesitarán mucha menos actividad que un perro joven y sano.
¿Cómo mantener activo a tu perro sin pasar calor?
El ejercicio no siempre implica correr.
Durante los días más calurosos puedes estimular tanto su cuerpo como su mente mediante actividades como:
- juegos de olfato;
- juguetes interactivos;
- búsqueda de premios por casa;
- sesiones cortas de obediencia;
- ejercicios de enriquecimiento ambiental.
La estimulación mental también ayuda a gastar energía y reduce el estrés.
La hidratación es igual de importante que el ejercicio
En verano tu perro pierde más agua y necesita hidratarse con frecuencia.
Recuerda:
- llevar siempre agua durante los paseos;
- ofrecer pequeños tragos con frecuencia;
- asegurarte de que siempre tenga agua fresca disponible en casa;
- evitar el ejercicio intenso justo después de comer.
También puedes ofrecerle snacks refrescantes aptos para perros, como helados caseros elaborados con ingredientes seguros.
Señales de que tu perro tiene demasiado calor
Detén inmediatamente el ejercicio si observas alguno de estos síntomas:
- jadeo excesivo;
- respiración muy rápida;
- lengua muy roja o amoratada;
- debilidad;
- desorientación;
- vómitos;
- dificultad para caminar;
- colapso.
Ante cualquiera de estos signos debes trasladarlo a una zona fresca y acudir cuanto antes a tu veterinario.
Perros con mayor riesgo de sufrir un golpe de calor
Algunos perros necesitan una vigilancia especial:
- razas braquicéfalas (Bulldog, Carlino, Boxer, Shih Tzu…);
- cachorros;
- perros mayores;
- perros con obesidad;
- animales con enfermedades cardíacas o respiratorias;
- perros con pelaje muy denso.
En ellos es especialmente importante limitar el ejercicio durante el verano.
Conclusión
El verano no significa dejar de pasear o jugar con tu perro, sino adaptar la rutina para proteger su salud.
Elegir las horas más frescas, evitar el asfalto caliente, reducir la intensidad del ejercicio y mantener una buena hidratación son medidas sencillas que pueden prevenir problemas muy graves.
Si tienes dudas sobre cuánto ejercicio necesita tu perro o presenta signos de agotamiento por el calor, consulta con tu veterinario de confianza. Una revisión a tiempo puede marcar la diferencia.

